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¡Desilusión!

¡Desilusión!

Por Dr. Roch

“A veces la vida no te está quitando algo. Te está mostrando algo.”

Hay momentos en los que la vida rompe, sin pedir permiso, nuestras expectativas, nuestros sueños y aquello que estábamos seguros de que iba a suceder.

Y duele.

Aparecen la tristeza, la decepción, la frustración, el enojo, la impotencia, la confusión, el miedo, la ansiedad, la soledad… incluso el resentimiento.

Pero antes de pelearte con lo que ocurrió:

¡DETENTE!

Hay algo que necesitas comprender.

Muchas veces no sufrimos únicamente por lo que sucedió, sino por la distancia entre la realidad que ocurrió y la realidad que habíamos construido en nuestra mente.

Nos enamoramos de un futuro.

De una persona como imaginábamos que sería.

De un proyecto.

De una relación.

De un resultado.

De una vida que todavía no existía.

Y cuando la realidad no coincide con nuestra expectativa, sentimos que hemos perdido algo.

Pero quizá no perdiste lo que creías.

Quizá se rompió una ilusión.

Y aunque una desilusión puede doler profundamente, también puede convertirse en uno de los grandes puntos de inflexión de nuestra vida.

Porque cuando sabes atravesarla desde tu Timo, tu Ser Sabio, comienzas a descubrir las bendiciones escondidas detrás de aquello que hoy te duele:

Aprendes a pisar tierra, en lugar de vivir esperando que la realidad obedezca tus deseos.

Aprendes a mirar lo que ES, no solamente lo que quisieras que fuera.

Fortaleces tu resiliencia y descubres que puedes levantarte incluso de aquello que creías que iba a destruirte.

Aprendes a elegir mejor.

Te liberas de personas, lugares o situaciones que quizá ya habían terminado su función en tu vida.

Aprendes a poner límites.

Recuperas tu dignidad.

✍ Y, sobre todo, aparecen nuevos caminos que jamás habrías descubierto mientras permanecías aferrado al anterior.

Por eso, ten paciencia con tu proceso.

No necesitas entenderlo todo hoy.

Hay acontecimientos que primero parecen una tragedia y, con el paso del tiempo, descubrimos que fueron una extraordinaria corrección de rumbo.

“A veces la vida no te está quitando algo.
Te está mostrando algo.”

La desilusión llega cuando la realidad derrumba una historia que nuestra mente había construido.

Y quizá por eso se llama des-ilusión:

Dejar de vivir desde la ilusión para comenzar a mirar desde la verdad.

No maldigas demasiado pronto aquello que hoy no comprendes.

Tal vez algún día mires hacia atrás y digas:

“Qué bueno que no sucedió como yo quería.”

“Qué bueno que esa puerta se cerró.”

“Qué bueno que descubrí la verdad.”

Porque cuando una ilusión muere, puede nacer algo mucho más poderoso:

LA CONCIENCIA

Honra tu dolor, pero no construyas tu casa dentro de él.

Acepta lo ocurrido.

Lee la realidad.

Aprende.

Levántate.

Y continúa.

Porque quizá aquello que hoy llamas desilusión, mañana terminarás llamándolo:

BENDICIÓN.

Respira.

Mira más allá de la apariencia.

Lee tu realidad cruda.

Tu Timo ya sabe el camino.

Dr. Roch